Las sopas se pueden preparar con antelación, asegurándose siempre de mantenerlas a la temperatura adecuada hasta la hora de la comida. Por ejemplo, si las cocina la noche anterior, simplemente llévelas en una hielera; si las prepara por la mañana, puede guardarlas en un termo, que mantendrá la temperatura adecuada durante unas horas después de cocinarlas.